Una de las cosas más curiosas y divertidas que he aprendido en los últimos meses es lo que es un lip dub. Lo descubrí estando de campamento el verano pasado, donde participé en uno por primera vez, y por caprichos del destino desde entonces he acabado organizando otros seis más. Así que, para retomar un poco el blog, y dado que no he visto por Internet ningún artículo completo al respecto, voy a contar un poco lo que es y, sobre todo, cómo hacer uno.

¿Qué es un lip dub?

Un lip dub es un tipo de vídeo musical grabado de una sola toma en el que un grupo de personas realiza playback y/o acompaña con movimientos acompasados un tema musical. Aunque el término no te suene, casi seguro que habrás visto alguno a través de Youtube, alguna alguna noticia o programa de televisión. A pesar de que entre ellos se pueden encontrar auténticas maravillas, los actores que participan en los lip dub no son profesionales, sino gente que se junta para pasarlo bien y tener una experiencia creativa en común.

Si echamos un ojo a Internet, veremos que la mayor parte de los lip dub están creados por universidades y otros centros educativos, aunque también hay empresas que han realizado los suyos. Sin duda, en cualquiera de los dos casos sirve como herramienta tremendamente efectiva para dar a conocer las instalaciones de la institución (las empresas de marketing ya se han dado cuenta de ello) y fomentar el compañerismo entre todos los participantes (en esto se han fijado más las de recursos humanos).

A nivel curioso, la wikipedia cuenta que el tanto término como el concepto surgieron a finales del 2006 cuando el fundador de la empresa Vimeo se grabó a si mismo en éste vídeo haciendo playback de una canción que escuchaba en su MP3 mientras caminaba por la calle y la sincronizó con el tema original. El primer lipdub empresarial surgió al año siguiente, en 2007, y el primero universitario en el 2008.

¿Como preparo un lip dub?

Ahora que sabemos lo que es un lip dub, vamos a explicar una de las posibles formas de realizar uno a nivel amateur...

Palabras clave: 

Estos últimos días he redescubierto un par de divertidos juegos musicales que la multinacional Virgin utilizó hace algo más de dos años para promocionar sus tiendas de música a través de Internet. El nombre que le dieron fue Exercise your music muscle (ejercita tu músculo musical) y aunque su idea es muy simple, encontrar el referente musical de distintas figuras escondidas, engancha un montón. Yo creo que en parte porque para sacar estos referentes acabas teniendo que encontrar figuras al más puro estilo ¿dónde está Wally?, resolver su significado como si fueran un jeroglífico y poniendo a prueba tus conocimientos musicales ¡y hasta de inglés! para asociarlas a una canción o grupo. Pero lo mejor es dejar de hablar de ellos y que directamente los veáis...

El objetivo del primero es encontrar el nombre de 72 grupos musicales internacionales en la siguiente ilustración. ¿Cuantos consigues encontrar por tus propios medios? Haz clic sobre la imagen si quieres verla a tamaño completo, que si no es complicado distinguir muchos elementos.

¿Te ha parecido interesante? Pues aquí tienes la segunda parte del juego, que es este vídeo musical en el que tienes que intentar encontrar los títulos de un montón de canciones. Según he leído, hay alrededor de 50. Pulsa en play y ponte manos a la obra, a ver con cuantas puedes dar.

Ante la inclusión en el Anteproyecto de Ley de Economía sostenible de modificaciones legislativas que afectan al libre ejercicio de las libertades de expresión, información y el derecho de acceso a la cultura a través de Internet, los periodistas, bloggers, usuarios, profesionales y creadores de internet manifestamos nuestra firme oposición al proyecto, y declaramos que...

  1. Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión.

Plétora de piñatas es el blog en el que el dibujante Mauro Entrialgo muestra a todos los internautas sus tiras cómicas del diario Público. Un sitio web muy recomendable. Yo no recuerdo como lo descubrí, pero cada vez que paso por él no puedo hacer otra que esbozar una sonrisa ante muchas de sus viñetas a la vez que pienso... ¡pero si es que tiene más razón que un bendito!

Por ejemplo, esto es lo que contaba hace algunas semanas sobre las políticas municipales en España... :-)

Recuerdo haber visto hace tiempo por YouTube un vídeo de un cómico estadounidense hablando del canon de Pachelbel. Contaba como a él, en el colegio, le había correspondido tocar esta pieza en violonchelo, y lo aburrido que se le hacía el tocar las ocho notas que se se repiten constantemente de principio a fin de la melodía (según pone en la wikipedia, nada menos que 28 veces). El espectáculo acababa con el cómico frenético tarareando un montón de canciones que tenían los mismos acordes que el canon de Pachelbel y que no hacían sino recordarle aquel "trauma infantil".

Quizás fue de ese gag de donde el grupo Axis of Awesome tomo la idea de hacer una canción en la que juntara fragmentos de un montón de canciones sobre una misma serie de acordes. Así que se decidieron por los acordes mi mayor, si mayor, do sostenido menor y la mayor y grabaron el tema Four Chords en el cual, sin pausa, superponen nada menos que 36 canciones sobre esos mismos cuatro acordes. Éste es:

Pues bien, hace poco más de un mes, ni cortos ni perezosos, los blogueros de Mundo Pincho decidieron que la canción se merecía una versión con canciones en español y, con un poco más de improvisación que la versión inglesa (pero, eso sí, más humor ;-)) se curraron 4 acordes. Como su propio nombre dice el tema vuelve a repetir de nuevo cuatro acordes, pero en esta ocasión subiendo tres semitonos (con lo que quedan sol mayor, re mayor, mi menor y do mayor) y permitiéndose el cambiar el orden de los acordes a medio tema. El resultado, es este vídeo con 42 canciones de seguido:

¿Increíble? No se si tanto pero al menos sorprende que todas estas canciones, aunque tengan más variaciones de por medio, repitan insistentemente esa serie de acordes. Aunque quizás sea sólo un modo de demostrar que la armonía - esa ciencia encargada de estudiar como combinar acordes para que nos suenen bien - obliga en cierta manera a que se repitan mucho ciertos patrones.

Zombie in my pocket es un pequeño (lo de "in my pocket" hace referencia a que realmente cabe un un bolsillo) y entretenido juego de mesa para un jugador sobre zombis, al más puro estilo de las películas de serie B. El juego se desarrolla en un casa auténticamente invadida por zombis, y su objetivo es salir con vida de ella, para lo cual será necesario encontrar un tótem zombi en una tenebrosa capilla/templo y luego enterrarlo en el cementerio situado en su exterior. Pero claro... para complicarnos las cosas, debemos hacerlo antes de que llegue la medianoche, y sin que los zombis acaben con nosotros.
Pues si te parece interesante no tienes excusa para no jugarlo, porque este juego es de lo que suele llamarse por Internet print-and-play, es decir algo así como imprimir-y-jugar: el creador del juego, Jeremiah Lee lo ha dejado disponible por la red para que quien así lo desee, pueda bajarse el juego completo, y así poder disfrutarlo con tan sólo imprimirlo en casa. Sí, sí, un juego de mesa gratis. Muy interesante la idea de hacerlo disponible a quien desee. Además, no es un caso único, porque googleando al respecto he visto que hay un montón de material print-and-play, aunque no todo tengan la misma calidad y hayan tenido el mismo éxito que Zombie in my pocket dentro de su mundillo.
De hecho, el éxito se nota al ver la cada día creciente cantidad de variantes de Zombie in my pocket realizadas por los fans del juego y que, siguiendo la misma mecánica trasladan el escenario del juego al universo de los piratas, robots, la película Aliens o el videojuego Wolfenstein 3D, por decir algunos. Y si no queremos salir del universo de los zombis, pero sí jugar con más gente a la vez, en breve tendremos disponible una variante multijugador de Zombie in my pocket, aunque esta ya no print-and-play, sino publicada por la empresa Cambridge Games.
De cualquier manera, volviendo al tema print-and-play, para los que queráis disfrutar del juego, he estado recopilando la información que había en español del juego (que estaba un poco difusa) y he añadido alguna pequeña cosa de mis cosecha (fichas para facilitar el juego, corrección de algún error...) dejando todo preparado para que se pueda imprimir de la forma más simple posible. El resultado, que haciendo clic sobre el enlace de a continuación, podéis descargaros el Zombie in my Pocket completo (y casi diría que mejorado) en Español.

Tú eres el protagonista de esta historia, elige entre 28 soluciones diferentes. Frases como ésta encabezaban las portadas de los libros de la colección Elige tu propia aventura. ¡Que no me lo pasé yo bien ni nada leyendo esos libros de peque! Libros en los cuales no sólo eras lector-espectador, sino que podías elegir el discurso que seguía la historia. Seguramente muchos de los que leáis estos ya sabréis perfectamente cómo funcionaban: te podían describir por ejemplo una solitaria y oscura habitación de una mansión en la que te encontrabas (estaban narrados en segunda persona) para a continuación añadirte algo como... Si decides encender las velas que se encuentran sobre la mesa, pasa a la página 28. Si prefieres abrir el armario del fondo de la sala, pasa a la página 53. Si decides que es mejor salir de la habitación, pasa a la página 92.

Pues bien, todo este artículo viene a cuento de que hace unos días descubrí que Cordero TV, un grupo de gente que hace producciones audiovisuales bastante curiosas :-) se han decidido a hacer una peculiar adaptación de este tipo de libros a Internet a la que han llamado Tube Adventures. ¿Y como lo han hecho? ¿Aprovechando alguna tecnología de programación de última generación? Pues no, lo han hecho de una forma mucho más sencilla: simplemente aprovechando la posibilidad de hacer anotaciones en los vídeos que Youtube hace relativamente poco tiempo. Ha debido ser una currada, pero el resultado ha quedado muy bien. Estos juegos plantean, de forma totalmente desternillante (sólo hay que ver a los personajes u oír hablar al protagonista) una trama propia de juego de rol, a la que ponen un interfaz que simula el de una aventura gráfica y la musiquilla típica de los juegos de ordenador de los 90.

Por ahora la gente de esta web tienen creadas dos aventuras: una primera muy sencilla que realizaron con el mero objetivo de probar que se podía hacer algo así, y otra segunda bastante más elaborada. No se si seguirán con el proyecto, porque parece bastante parado los últimos meses, pero aunque no lo hagan, merece la pena que os paséis a ver las dos que existen. A buen seguro os echaréis unas risas gracias a ellas. Aquí os las dejo, para que disfrutéis de ellas:

TUBE ADVENTURES 1
En busca de la panadería
TUBE ADVENTURES 2
El noruego primigenio
Ayuda a Eusebio a encontrar la panadería de su barrio. Una botella digitalizada por el productor ha golpeado su cabeza y ha perdido parcialmente su memoria. Los noruegos están dominando el mundo, debes viajar al pasado para eliminar al noruego primigenio y evitar que funde su civilización. Ayuda a Eusebio y a Ahhh a encontrar el camino correcto para un futuro próspero.

Aunque ya lleva unos meses revolucionando el panorama de la música por Internet, no ha sido hasta este fin de semana que me he enterado de la existencia de Spotify.

¿Qué es?

Hay como quien lo considera como una especie de Itunes, pero con toda la colección de música de la tienda online del mismo nombre incluída dentro de él... o un híbrido entre las radios personalizables online como Last FM y un reproductor de audio.
¿Y que es Spotify realmente? Pues un reproductor de música a través de Internet que permite escuchar al instante a casi cualquier canción que queramos (su objetivo es tener toda la música del mundo) de forma muy ordenada, cómoda... y gratuita.

¿Como puedo conseguirlo?

Para conseguir Spotify debemos de, en primer lugar registrarnos en su página web. De principio, la única forma de crear una cuenta que menciona la página web es por invitación, pero... buscando a través de Intenet hay quien ha descubierto, que hay una dirección desde la que podemos registrarnos directamente. Así que si quieres crearte una cuenta, apunta: https://www.spotify.com/en/get-started/.
Una vez registrados en la página, podemos proceder a descargar su programa de instalación, que ocupa poco más de 1,5 MB. Y en cuanto lo tengamos instalado, e introduzcamos en él nuestro usuario y contraseña.. ¡listo! Ya tenemos acceso a casi toda la música que queramos (siempre que tengamos conexión a Internet, claro).
Por cierto, que todo esto al parecer sólo puedes hacerlo si vives en España, Reino Unido, Francia, Suecia, Finlandia o Noruega, que son los países desde donde de momento está despegando esta iniciativa.

¿Como funciona?

El programa tiene todo el aspecto de un reproductor de música. Concretamente, se parece mucho al programa Itunes o Rhythmbox. Sólo tengo que introducir en el buscador el nombre de canción o artista a buscar, y el programa me lo busca, no en mi disco duro, sino en la inmensa base de datos de esta aplicación que con casi total seguridad incluye lo que quieres escuchar. Con el listado de canciones que me aparece en pantalla ya puedo decidir si escuchar la canción, pasarla a una lista de escucha, buscar más canciones del mismo autor... Además, el programa incorpora información biográfica de cada artista, así como toda su discografía perfectamente clasificada para escuchar lo que deseemos. Da gusto... ¡como si tuvieramos todos los MP3 del mundo y además completamente etiquetados!
La suscripción al programa tiene tres versiones:

  • Spotify free, la versión gratuita que nos encontramos por defecto y que permite acceder a toda la música, aunque con publicidad. Pero una publicidad muy poco intrusiva, ya que aparte de algún banner en el reproductor, sólo intercala mensajes publicitarios en las canciones muy de vez en cuando, a lo mejor cada hora o así.
  • Spotify day pass, que por 0,99 Euros permite acceso a toda la música sin anuncios durante todo 1 día completo. Como bien pone en la web, ideal para poner música en una fiesta que organices un día en casa.
  • Spotify premium, que por 9,99 Euros da acceso a un mes completo sin anuncios. También te regala varias invitaciones de acceso básico para amigos, aunque habida cuenta que uno puede registrarse sin necesidad de invitación, esto último tampoco es muy importante.

Además, el programa incluye una opción radio en la cual escogemos géneros y décadas y supuestamente escuchamos canciones que cumplan esos criterios. Digo supuestamente, porque esa opción todavía no la veo yo muy currada. Pero la que sí funciona mejor es la de las emisoras de radio de temas similares a diversos artistas, que funciona parecido a Last FM.

Lo mejor

  • La aplicación tiene un acabado cuasi-perfecto: interfaz muy funcional, no consume muchos recursos, animaciones que van de lo más suave y música sin retardos ni interrupciones. A pesar de funcionar a través de Internet, las búsquedas las realiza en unos instantes, las canciones se empiezan a reproducir al momento de hacer clic sobre ellas, y en los dos días que he estado utilizándola... creo que no he tenido "cortes" en las canciones que con otros programas similares sí me han ocurrido.
  • Hay muchísimas canciones. Impresiona el ponerse a buscar cosas y cosas y encontrar de todo.
  • Para conseguir su objetivo de tener toda la música del mundo, Spotify tiene en la web un apartado para que cualquier grupo o discográfica pueda hacer disponible su mùsica a través de esta plataforma, lo que parece garantizar su crecimiento.
  • Con sólo arrastrar permite crear iconos que son accesos directos a canciones o listas de canciones. Comodísimo para poderlas poner en marcha cuando queramos, o escuchar las de otras personas

Lo peor

  • El catálogo es muy completo, pero después de la impresión inicial, uno se da cuenta de que tiene alguna carencia. Por una parte porque tienen acuerdo nada más con las principales discográficas y todavía están en proceso de acabar de traspasar canciones. Pero por otra (y esto es más preocupante) porque algunos artistas (afortunadamente pocos) se han negado a aparecer en este medio. Grandes carencias en este sentido: que no están Metallica, ni Beatles, ni Pink Floyd, ni ACDC, ni Led Zeppelin.
  • Hay versiones para Windows y MacOS, pero no así para Linux. Eso sí, funciona en el Wine a la primera (yo la he ejecutado así sin problemas.
  • No se pueden descargar canciones, aunque eso era casi de esperar.
  • En la opción de radio, se echa de menos alguna opción de filtrado más "regional", pues aparecen muy a menudo un montón de bandas que... quizás en otros países puedan ser muy populares, pero en mi caso concreto no he oído en la vida.
  • La web anuncia que, por problemas con los acuerdos de distribución que tienen las discográficas, esta semana van a tener que restringir el acceso a algunos grupos. ¿Significará esto que poco a poco este programa que intentaba permitir el acceso a toda la música posible va a ir teniendo cada vez menor catálogo? Espero que no pero por si acaso... habrá que aprovechar mientras dure

En este artículo voy a explicar paso a paso, la manera de cambiar los parches de goma de una batería electrónica Fame DD-602 (es la que tengo yo) o Millenium MPS-300 (sus herrajes y pads son iguales) por unos flamantes, rebotantes :-P y silenciosos parches de malla. En primer lugar comentaros que aunque para la tarea puede utilizarse cualquier parche de 8 pulgadas en mi caso he hecho caso de los consejos que pueden leerse por la red utilizando 1 parche Roland MH-8 (20,90 Euros) para el pad de la caja que es a la que más se aporrea, y 4 TDrum TH-8 (7,50 Euros cada uno) en los pads de timbales y bombo de entre existentes. He decidido escribir este tutorial porque los que he visto hasta ahora están, o bien explicados muy por encima, o bien utilizan un método que hace que tus nuevos pads pierdan sensibilidad.

El proceso, como verás, es extremadamente sencillo, pero eso no quita de que proporcione bastantes beneficios, pues no sólo el rebote de los parches de malla se parece mucho más al de una batería real, sino que además los nuevos pads son sensiblemente más silenciosos, algo que nunca viene mal (aunque los platos seguirán haciendo el mismo ruido, claro ;-)). De hecho, si quieres observar de primera mano las diferencias entre los distintos parches, echa un vistazo al vídeo de la derecha en que puedes ver y escuhar...

  • En la parte superior, un pad con parche Roland MH-8
  • En el medio, un pad con parche TDrum TH-8
  • En la parte inferior, el pad original con parche de goma

Y esto es todo, a continuación, las instrucciones para que puedas realizarlo si dispones de una de estas baterías electrónicas. Ah... y si quieres ver cualquiera de las imágenes adjuntas con más detalle, sólo tienes que hacer clic sobre ellas.


Aquí tenemos, sobre una mesa, todo lo que vamos a necesitar para mejorar nuestra batería electrónica:
  - El pad de batería electrónica original, con los parches de goma
  - Un destornillador de punta plana. Si no lo tenemos, podemos sustituirlo por cualquier otra herramienta alargada, ya que sólo es para hacer palanca para separar unas piezas.
  - Cola para porexpán. También podría valer algún otro tipo de cola o pegamento, pero al tener disolventes podrían estropear algo la espuma.
  - La herramienta de montaje que nos vino con la batería electrónica y sirve para atornillar y desatornillar todas sus piezas.
  - Una tijera.
  - El parche de malla que queremos acoplar a nuestro pad, que en la foto está sin siquiera sacar de su envoltorio.
En primer lugar hemos de tomar la herramienta de montaje y quitar todos los tornillos que fijan el aro superior del pad.
Tras ello retiramos el aro externo y el parche blanco de plástico situado tras él. Como observamos en la figura, debajo de ellos se encuentra una pieza circular de goma negra.
Si quitamos el aro que de madera externo del pad observamos en primer lugar y pegadas entre sí una pieza circular de goma negra, otra gris metálica de tamaño inferior (que tiene adherido el piezoeléctrico que hace de sensor) y una última de espuma negra. Debajo de ellas hay una espuma blanca que retiraremos en el siguiente paso.
La espuma blanca tiene un orificio circular a través del cual pasa el cable del piezoeléctrico. Para retirarla, cortaremos en la pieza de espuma blnaca el pequeño espacio que separa el orificio de su borde. Con ello, podremos sacar el cable por allí y retirar la pieza de espuma blanca, que ya no necesitaremos.
Ahora volvemos con las tres piezas pegadas entre sí y comenzaremos a depegarlas. En primer lugar separaremos la espuma negra de la pieza de goma negra, con simplemente tirar de ellas con un poco de cuidado. Mientras hagamos esto, tendremos que tener cuidado de no tensar el cable que une el piezoeléctrico al fondo del paz, no sea que lo rompamos.
Sin retirar la espuma negra, ahora tendremos que separar la circunferencia de plástico transparente que tiene el piezoeleéctrico de la pieza metálica. Ambas están unidas por unos pequeños trozos de cinta adhesiva muy fuerte, por lo que para separarlas deberemos de ir haciendo palanca al lado de cada una de ellas con el destornillador. Así poco a poco se irán separando. Tras separarlas, apartaremos el bloque con la pieza metálica y la de goma y nos quedaremos con el piezoeléctrico.
Ahora vamos a obtener la última pieza que necesitamos para el montaje, un pequeño cilindro de espuma. Este pequeño cilindro de espuma no es más que una parte de la capa de espuma negra de la que nos hemos quedado. Sólo tenemos que fijarnos en el perímetro del círculo de espuma y la localizaremos fácilmente, pues está pre-recortada, y sólo tendremos que presionar sobre él y la sacaremos tal y como podemos observar en la figura.
Lo siguiente a hacer es fijar el dieléctrico (que está sobre la pieza de plástico transparente a la espuma negra. Para ello, hemos de cerciorarnos que el dieléctrico está boca abajo, en directo contacto con la espuma. Luego lo centraremos y echaremos algo de cola entre la pieza de plástico y la espuma negra.
El resultado será algo parecido a lo que se ve en la figura. Aunque todavía no estén secas, las piezas ya han quedado fijadas, y en el centro de la figura tenemos el reverso del dieléctrico, sobre el cual actuaremos ahora.
Tendremos apartado a un lado el cilindro de espuma que quitamos hace 3 pasos. Pues bien, ahora debemos de pegarlo al dieléctrico, para lo cual echamos cola sobre uno de sus extremos y después lo situamos directamente encima del reverso del dieléctrico (es decir, en todo el centro del círculo de plástico transparente).
Con el paso anterior ya se puede decir que tenemos listo nuestro nuevo pad. Ahora sólo que montarlo de nuevo, así que colocamos adecuadamente las piezas que hemos estado pegando sobre la base del pad y comenzamos colocando la pieza de madera alrededor de ello.
Tras ello, sacamos nuestro nuevo parche de malla y lo colocamos encima. Sí de primeras seguramente no haga contacto con el cilindro de espuma, pero es sólo porque aún no lo hemos tensado.
Para finalizar sólo queda volver a fijar el aro superior del pad con sus correspondientes tornillos y tuercas. Hay que prestar atención a que la tensión en todos los tornillos sea similar para que el pad proporciones un rebote adecuado.

Impresionante el efecto óptico de esta pequeña figura. ¿Que de qué estoy hablando? Pues del "Dragón Mágico" o "illusion Dragon". Es una pequeña figura de papel que se puede realizar muy fácilmente a partir de una hoja de papel impresa y convenientemente cortada y montada. Representa a un dragón posado sobre un pedestal que tiene la curiosa manía de... seguirnos con la cabeza según nos vamos moviendo. Al final de este artículo he puesto un vídeo donde se ve el efecto (y también el truco), pero he de decir que si bien en el vídeo la cosa queda chula, en la realidad impresiona bastante más.

La figura en cuestión está elaborada por Binary Arts (ahora llamada Thinkfun), una empresa dedicada a la realización de juegos de ingenio, y a su vez fue inspirada por un trabajo presentado en una de las reuniones que hacen en Estados Unidos los seguidores del célebre escritor de libros de matemática recreativa Martin Gardner. La ilusión se basa en la confusión del cerebro al interpretar la forma de la cabeza dragón, cuyo morro creemos por el dibujo que se aproxima hacia nosotros cuando en realidad es cóncavo.

Pero bueno, quizás lo más interesante es experimentarlo uno mismo, así que aquí os pongo las instrucciones para ello:

  • En primer lugar, debes de descargarte la plantilla del dragón mágico. Ésta a la que enlazo desde aquí es una versión hecha por mí, con las instrucciones en español (ya que la original venía con ellas en inglés) y preparada para imprimir en A4.
  • A continuación, deberás de imprimirla (merece la pena hacerlo en color).
  • El siguiente paso es recortar y montar la figura según las instrucciones que vienen indicadas en la propia hoja. Aquí lo único que necesitarás es una tijera y un poco de cinta adhesiva (o en su defecto pegamento) para pegar tres de las solapas.
  • Una vez montado, para experimentar la mirada del dragón mágico, sólo tienes que dejarle posado en algún sitio, alejarte de él algo más de medio metro y, estando frente a él moverte a su alrededor. Además, si te alejas de el dragón algo más (alrededor de un par de metros) ya ni siquiera hace falta el cerrar un ojo para percibir la cabeza del dragón siguiéndote. ¡Pruébalo, merece la pena!

Para que podáis probar-antes-de-fabricar, aquí os dejo un vídeo en el que podéis ver el efecto óptico :-)

Si después de hacer el efecto os quedáis con ganas de más, no puedo dejar de deciros que tenéis en Internet este mismo dragón en diversos colores, pero también otras figuras que hacen uso de este mismo efecto visual: concretamente yo he encontrado un perro, un gato, un coatí y un par de chicas manga: una con el pelo verde y otra con el pelo rosa.

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